Sí, y lo hacemos de forma gradual a propósito: no cambiamos todos los equipos de golpe, porque eso multiplica el riesgo de que algo falle y pare el trabajo del día a día.
Cómo es el proceso
- Diagnóstico: revisamos tus equipos y el software que usa cada puesto
- Prueba piloto: instalamos Linux en 1 o 2 equipos para comprobar que todo funciona bien en tu caso concreto
- Migración del resto: si la prueba va bien, extendemos el cambio de forma gradual al resto de equipos compatibles
- Formación básica: enseñamos al equipo lo esencial para que no pierda productividad el primer día
Por qué no migramos todo de golpe
Una prueba piloto en 1 o 2 equipos permite detectar cualquier problema de compatibilidad (un programa concreto, una impresora, un periférico) antes de aplicarlo a toda la empresa. Si algo no funciona como esperábamos, lo solucionamos o replanteamos la estrategia sin que haya afectado a nadie más.
Y si tienes software que no es compatible
Si detectamos software crítico que no funciona en Linux, esos puestos concretos se quedan en Windows dentro de una estrategia híbrida. No forzamos una migración total si no tiene sentido para tu negocio.