Respuesta corta: Un HDD o disco duro mecánico guarda los datos en discos magnéticos que giran; un SSD los guarda en chips de memoria, sin piezas móviles. El SSD es mucho más rápido, silencioso y resistente a golpes. El HDD ofrece más capacidad por menos dinero, por lo que hoy se usa sobre todo para copias y almacenamiento masivo.
Comparativa
- Velocidad: un SSD SATA es varias veces más rápido que un HDD, y un SSD NVMe lo es aún más. Se nota en el arranque, al abrir programas y al buscar archivos.
- Resistencia: el SSD no tiene piezas móviles, por lo que soporta mejor golpes y vibraciones.
- Ruido y consumo: el SSD es silencioso y consume menos, lo que alarga la batería de los portátiles.
- Capacidad y coste: el HDD sigue siendo más barato por cada gigabyte.
Qué usar en cada caso
- SSD: para el sistema operativo y los programas, en cualquier equipo actual.
- HDD: para copias de seguridad, NAS o archivos voluminosos a los que se accede poco.
Una combinación habitual es un SSD para el sistema y un HDD para almacenar datos.
¿Tu equipo necesita una revisión?
Hacemos un diagnóstico y te decimos si compensa reparar, mejorar o cambiar. Te atiende directamente el técnico que llevará tu caso.